sábado, 27 de marzo de 2010

El santuario de los Palikoi

Varios son los santuarios que prosperan en Sicilia. Diosas como Venus, Perséfone o Deméter dominan en la isla. Pero dos divinidades gemelas les hacen la competencia. Se trata de los llamados Palikoi, dioses de origen sículo –pueblo autóctono de la isla-, pero adoptados por los griegos y romanos.

Aquí tenéis una descripción del lugar, extracto del Sombras de Sicilia, complemento geográfico para Arcana Mvndi.
Para el que quiera saber un poco más sobre este santuario: Palikoi -en inglés-, o en español, Palicos.

Palice: santuario de los divinos Palikoi
“Llegar al santuario es toda una experiencia. Agreste, dominado por un lago sulfuroso y un magnífico bosque de pinos blancos que parece custodiar el lugar. Pueden verse a sencillos sicilianos de diversos lugares de la región aproximándose, suplicantes, devotos, con la esperanza en la mirada y el sacrificio en sus manos: lechones, cabras, dinero, exvotos… me conmovió la niña llevando una simple flor. Al llegar pude ver a la multitud observando al arisco sacerdote y sus ayudantes ordenando a las gentes para llevarles al interior de la gruta. Todos llevan en sus corazones una pregunta, ya que los dioses gemelos del santuario conocen siempre la verdad, odiando la mentira. Ciertamente, espero mi turno, la curiosidad por ver el interior de la gruta me obsesiona…”

-notas del viajero Agatocles Scevola en su viaje a Palice. Se cree que tras su visita desapareció de Sicilia. Algunos dicen que se adentró sin permiso en la gruta sagrada, o bien, cayó en el lago Menaeum, muriendo posteriormente por las quemaduras. Murmuraciones y chismes sin pruebas.

El más importante lugar de culto de los sículos, aunque también es visitado por griegos y romanos. Localizado al oeste de Leontini, el lugar está dominado por un monte, rodeado de bosques de pinos blancos, los cuales están asociados a Júpiter y al águila.

El santuario está dedicado a los dioses gemelos Palikoi, los cuales se cree son hijos de Júpiter/Adrano y la ninfa Talía –relacionada con la vegetación y la fertilidad-, la cual embarazada se ocultó bajo tierra por miedo a la posible represalia de Juno, esposa de Júpiter; Talía concibió a los Palikoi bajo tierra, por lo que se les considera dioses ctónicos e infernales que habitan en cuevas y cavidades de Sicilia. Otros mitos aseguran que eran descendientes de Vulcano y de la diosa Etna, hija del dios Océano.

El santuario
Se encuentra a muy poca distancia de un pequeño lago llamado Menaeum. Sus aguas siempre son cálidas y en algunos partes incluso hierve. En algunos puntos cerca de la orilla el lago emite vapores nocivos. El recinto sagrado consta de un pequeño templo en la cima del monte y varios edificios al pie del mismo, sobre un cráter extinto hace miles de años. Entre el templo y los edificios existe un corto camino escalonado por el cual se realizan procesiones en algunas fechas, siendo una vía sagrada.

Los edificios están construidos con piedra volcánica y madera de pino blanco. Algunos de ellos son muy antiguos, construidos por los sículos hace cientos de años. Dos stoas –pórticos columnados cubiertos- proporcionan refugio a los visitantes. Adyacente a las edificaciones existe una necrópolis con más de dos mil años. El lugar está amurallado y bien protegido, ya que también es utilizado como almacén por muchos campesinos de la zona. El santuario tiene derecho de asilo pero solo para esclavos maltratados por sus amos.

El recinto principal es el hestiaterion, que consta de una entrada con cuatro columnas a un patio interior, el cual está rodeado de siete habitaciones con funciones variadas. Algunas habitaciones guardan estatuas, exvotos y tesoros proporcionados por gentes de Sicilia y en especial de soldados sicilianos que ofrecen parte de su botín a los dioses a su regreso a la isla.

Otras habitaciones están preparadas como salas para banquetes con cabida máxima para 14 personas cada una de ellas, ya que el lugar es escogido en ocasiones como centro de reunión y banquetes de importantes personalidades de Sicilia, ya que se pueden realizar sagrados juramentos con los Palikoi como “testigos y garantes”. A su vez, es habitual realizar sacrificios en honor a las deidades. Antaño se realizaban sacrificios humanos, prohibidos en época romana.

La gruta
Tras el hestiaterion se encuentra una gruta sagrada que se adentra en el monte. La entrada está custodiada por perros mastines. Si un visitante es atacado por uno de estos canes, debe abandonar el santuario, pues no tiene el favor de los dioses. En el interior de la gruta dos grandes géiseres expulsan agua y vapor de agua, a veces con tal violencia que de la gruta parece surgir el idéntico sonido de un relámpago. De estos manantiales de agua caliente surgieron los Palikoi al nacer, recibiendo en su honor el nombre de Deilloi –que puede traducirse como “hermanos de los gemelos”, en referencia a los Palikoi-. Aquí es donde se realizan los juramentos más solemnes pues los Palikoi castigan a los que rompen sus juramentos, o bien con la ceguera o con la muerte, según la gravedad del juramento quebrantado. Aún más en el interior de la gruta yacen dos arcaicos megalitos representando cada uno de ellos a los Palikoi, aunque esta parte se considera especialmente sagrada y casi nadie puede adentrarse en ese lugar.

Los Palikoi, garantes de la verdad
Los gemelos defienden la verdad, están especializados en detectar la mentira y tomar represalias con aquellos que mienten. Si se quiere saber si una persona miente o no, debe situarse entre los dos géiseres. Si dice la verdad nada pasa, pero si miente posiblemente quede ciega o muera. Otra forma de realizar juramentos, y en verdad la más utilizada, es arrojar una tablilla con el juramento escrito en ella a uno de los géiseres. Si flota, el devoto dice la verdad; si se hunde, el devoto miente y los gemelos tomarán represalia por ello.

1 comentario:

Lorena Cano Vázquez dijo...

Agradezco tu invitación. Seguiré detenidamente Arcana Mundi. Saludos desde www.comoplumalviento.blogspot.com