viernes, 5 de agosto de 2016

Cacería nocturna, una idea de aventura para Arcana Mvndi

Si eres un lusitor, no sigas leyendo. ¡Advertido estás! Esta es una idea de aventura y es solo para los ojos de tu Iniciador. Si aún así lees, que Matreium te haga una incómoda visita.

 “El viento aullaba con fiereza en la noche sin luna, bailando entre los árboles del ignoto campo. Es en estos momentos de soledad cuando el hombre recuerda su fragilidad frente a la tenebrosa nocturnidad, sin poder dejar de reprimir el escalofrío que recorre su espalda al pensar, simplemente, en aquello que habita en la oscuridad y nos observa con curiosa voracidad, porque, ciertamente, algo acecha”

Ave Iniciador, esta idea de aventura lo he rescatado del extinto blog de Nosolorol. La he modificado un poco, expandiendo la información que contenía. ¡Espero que te sea útil!

Personajes recomendados: de cualquier tipo, aunque alguno con experiencia militar o campestre sería adecuado. Se trata de un grupo de viajeros que tienen la mala fortuna de encontrarse en el lugar y momento equivocados.

·         Nota para el Iniciador, ¿dónde transcurre esta aventura? Cómo utilizarla.
Casi en cualquier provincia, aunque debe tratarse de un lugar aislado, boscoso, donde la naturaleza domine, como una zona montañosa o muy agreste. La premisa es que los aldeanos y personajes no puedan solicitar la ayuda inmediata de las autoridades. La idea de esta aventura es incluirla en un viaje. No debe llevar más de una sesión de juego, un pequeño y sangriento entremés.

La aldea de Matreium
Un grupo de personajes viajando al anochecer por aislados parajes agrestes se encuentra con una pequeña aldea. Los personajes están sorprendidos pues la información que tenían respecto a la región no advertía de la presencia de esta aldea. Ningún sonido parece brotar del lugar. Solo el aullante viento.
La aldea está protegida por un arcaico muro de grandes piedras. En su única entrada destaca una hornacina en cuyo interior se puede ver una desgastada y primitiva estatua de madera. Asemeja un animal de género femenino de aspecto feroz, similar a una osa, aunque si se observa detenidamente, se puede comprobar que se trata de un jabalí hembra  con atributos feroces. Los personajes, al acercarse, pueden comprobar que la estatua está embadurnada casi en su totalidad de sangre fresca, en lo que parecen los restos de una cruenta libación.

·      Nota para el Iniciador: la estatua arcaica con forma de animal no es inusual en sí misma. Casi todas las culturas tienen representaciones similares, casi todas relacionadas con la fertilidad. En este caso, los aldeanos la denominan simplemente como Matreium, “La Madre”. (En este caso, la aldea existe en la provincia de Retia, entre montañas, nieves y bosques).

Al adentrarse en la aldea comprueban que está deshabitada, pero inquieta el que aún humeen las chimeneas, algunos calderos al fuego emiten su vapor con variadas comidas en su interior. Ni un alma, pero sí algunos animales en sus corrales y rediles. Destacan las porquerizas. La aldea tiene una piara numerosa. Súbitamente apagados lloriqueos de bebé rompen el inquietante silencio. Los personajes al buscar encuentran en el pozo un niño oculto en el cubo suspendido en su interior. Al alzarlo podrán comprobar que está en perfecto estado.

·     Nota para el Iniciador: las mujeres, ancianos y niños de la aldea están ocultos en la casa principal, en el sótano. La idea es que no sean encontrados. Si lo consideras necesario, pueden estar ocultos en otro lugar, como un cobertizo.

El anciano Alcinoo
De pronto, la cacofonía inunda el pueblo, una multitud armada con aperos de labranza y antorchas para iluminar la noche se adentra corriendo, algunos con heridas visibles. Muchos se sorprenden al ver en el lugar a los personajes, otros simplemente les ignoran. Unos pocos les rodean con aire amenazador.
El más anciano del lugar se acerca y les pregunta quienes son y qué hacen allí. Parece un hombre razonable, aunque asustado. Se presenta como Alcinoo. Si los personajes son coherentes les explicará que deben ser hombres con muy poca suerte pues el Hades parece haberse desatado en el lugar. “Algo” les está cazando, aunque no saben el qué pues se mueve amparado en la noche. Desde hace tiempo han ido desapareciendo mujeres y niños de la aldea, encontrados por pastores o aldeanos en parajes agrestes, aunque ningún hombre ha desaparecido. Los cadáveres parecen haber sido atacados por un animal de gran tamaño, quizá un oso, o una jauría de lobos. Devorados, mutilados, desfigurados, dejando extrañas huellas alrededor, huellas que ni los cazadores saben identificar, aunque uno de los cazadores asegura que son similares a las que dejan las serpientes, pero de mayor tamaño y enroscadas entre sí. Por ello, están desconcertados. Un animal de gran tamaño que deja huellas imposibles. Los aldeanos están desesperados, asustados y furiosos.

·         Nota para el Iniciador: ¿de qué o quién se trata?
Las opciones pueden ser varias. Un oso hambriento y particularmente astuto puede causar estragos, aunque también puede tratarse de una manada de lobos cazando humanos, y los niños y las mujeres suelen ser los más fáciles de atrapar. Incluso puede tratarse de un hombre enloquecido, un demente que caza por placer a sus congéneres. Un grupo de salteadores (o de una aldea cercana) quiere adueñarse de las pocas riquezas del pueblo –aunque es cierto que tienen una piara considerable- y buscan atemorizarlos para que huyan. También es posible que la Matreium esté necesitada de sacrificios humanos, como se les ofrecía antaño, empleando para ello a los animales más feroces el bosque, especialmente a los jabalíes. En este caso es más que posible el viejo Alcinoo sepa lo que sucede, pues hace años, en su juventud, sucedió algo similar… Como Iniciador tienes la última palabra al respecto.
 
Caos y pánico
La niebla aparece en la arboleda, engullendo a la aldea; además, es luna nueva. Apenas puede verse a un paso de distancia con la luz de las antorchas. Extraños sonidos parecen brotar del exterior de la aldea. Algunos aldeanos, asustados, entran en pánico. Gritan que los dioses reclaman sacrificios, que la culpa es de los viajeros…
Un par de aldeanos, cuando iban a cerrar el tosco portón de la entrada, vociferan que la estatua de la Matreium ha desaparecido. Todo es caos. Las mujeres se rasgan las vestiduras. Es el fin.

  • Nota para el Iniciador: no se trata de que la aldea ataque a los personajes. La intención es crear tensión, caos. De igual modo, Alcinoo y otros lugareños defienden a los personajes. Sin embargo, si el asunto se sale de las manos, los propios aldeanos intentarán frenar a los suyos, eso sí, intentando no hacer gran daño.

Defensas de la aldea
Los aldeanos no saben qué hacer, defendiéndose de forma tosca y errática: ninguno tiene experiencia militar. Quizás los personajes puedan organizarlos un poco. La aldea está situada en lo alto de una pequeña colina, rodeada por dos sencillos fosos, protegida por una muralla de escasa altura, construida con grandes bloques de piedra en su base y una empalizada de madera. No posee adarve en todo su recorrido. El portón es de madera, pesado y realmente difícil de abatir. La aldea cuenta con una casa que puede servir de atalaya, aunque la niebla es un impedimento para cualquier arquero o vigía apostado en ella. La casa más importante del lugar está construida en piedra, asemejando un gran salón donde los aldeanos se reúnen para celebrar sus festividades y eventos sociales. Puede ser un buen refugio en el caso de necesitarse.

Este plano se puede utilizar como idea para Matreium


El bebé, ¿maldito o bendito?
Si comentan lo del niño, el anciano les asegurará que deben estar de broma, pues el bebé no pertenece al pueblo… Si los personajes lo examinan podrán observar que tiene una curiosa mancha de nacimiento con la forma de un jabalí. Nadie en el pueblo lo reconoce como propio. Si los personajes investigan un poco descubrirán que dos mujeres, hermanas –Irenia y Causia-, tuvieron sendos hijos hace un tiempo. Si los hijos viviesen corresponderían con la del bebé. Una de las mujeres, Irenia, asegura que su hijo murió a los pocos días de nacer, y la otra que el niño nació muerto. No es extraño. La mortalidad infantil en alta en la época… pero una de las mujeres miente. La hermana cuyo hijo murió a los pocos días, actuó como parturienta. Cambió a su hijo fallecido por el de su hermana Causia, que sí estaba vivo.
Si los aldeanos descubren que el niño tiene la marca del jabalí –que está relacionada con la Matreium-, estalla un alboroto. Algunos creen que el niño está bendecido, otros que está maldito y debe ser sacrificado. Más caos.

·    Nota para el Iniciador: las posibilidades de qué hacer con el bebé y qué puede suceder relacionado con estos asuntos supersticiosos y primitivos es un misterio. Según actúen los personajes puede terminar en tragedia o no. Alcinoo nunca será partidario de sacrificarlo. Causia intentará arrebatar el niño a los personajes como sea; al principio sin mucha inteligencia, pero con el paso de la noche sí irá estudiando cómo llevárselo. Irenia fue la que ocultó al niño en el pozo. Egoísta y brutal, preferirá verlo sacrificado que en manos de su hermana. También es tu decisión si realmente el niño está relacionado con Matreium. Puede ser algo casual o no. Si esta bendecido y el ataque lo propicia “la Madre”, es muy posible que sea el único que pueda pararlo.

El asalto
Esté la aldea en caos o no, sufrirá el ataque de lo que “sea” que esté fuera, oculto en la noche. Poco importa si los aldeanos se han preparado para el asalto.  Como Iniciador debes saber, finalmente, cual es la naturaleza del atacante. Esto marcará totalmente el tipo de asalto. Si son salteadores, estos pueden ir ataviados con pieles, asemejando “monstruos” animales. Si son jabalíes, puedes propiciar que alguien abra el portón –quizá algún fanático a la Matreium o Causia huyendo con su bebé, si logra tenerlo. Si se trata de un oso, astuto y sanguinario, enloquecido, puede trepar y escalar sin dificultad por la empalizada. Entrar en la aldea no le resalta complicado.

  • Nota para el Iniciador: niebla, poca luz debido a la luna nueva. Durante el asalto reinará cierto caos, pánico, confusión; los personajes podrán saber más o menos lo que sucede gracias a los gritos, a los rastros de sangre de los atacados… Sé imaginativo.