martes, 21 de marzo de 2017

Calendario religioso romano: Ieiunium Cereris –4 de octubre-

La diosa Ceres y sus frutos

Ayuno que se realiza en honor a Ceres; tal es el significado de ieiunium, “ayuno, abstinencia”.

Origen del festival
En el año 191 a. C. acontecieron en diversos lugares de Italia varios prodigios, eventos que según la religión romana debían ser expiados, tal y como relata Tito Livio XXXVI (37): “Se tuvo noticia de que había llovido piedra varias veces en Tarracina y en Amiterno, que habían sido alcanzados por rayos el templo de Júpiter y las tiendas de los alrededores del foro en Menturnas, y que en Volturno, en la desembocadura del río, habían ardido dos naves alcanzadas por un rayo. Con motivo de estos portentos los decenviros fueron a consultar los Libros Sibilinos, por decisión del senado, y volvieron diciendo que era preciso instituir un ayuno en honor a Ceres que debía ser guardado cada cinco años; que se celebrase un novenario sagrado y un día de rogativa; que se hiciese la rogativa tocados con coronas.”

Poco antes de estos prodigios, el senado romano había instituido el culto a Cibeles –en el 204 a. C.-, denominada Magna Mater en Roma. Esta deidad, en cierta medida, comparte la naturaleza de Ceres, siendo su “rival”. Magna Mater es adorada y protegida de los honestiores; Ceres de los plebeyos.
Los años posteriores al establecimiento del culto a Magna Mater fueron propicios para Roma en todos los aspectos, incluyendo los militares y unas magníficas cosechas. Por ello, estos prodigios se interpretaron como el enfado y disgusto de Ceres con Roma. Otros, más críticos, consideran que el Senado instituyó el ieiunium para contentar, más que a Ceres, a la plebe y su diosa.

El ayuno: ¿En qué consiste? ¿Quiénes deben ayunar?
Existe controversia sobre la dureza de este ayuno. Algunos autores consideran que se trata de un ayuno completo: nada de alimentos sólidos ni líquidos; otros, sin embargo, consideran que afecta únicamente a los alimentos cerealísticos –“los regalos de Ceres”-, incluyendo sus bebidas, como la cerveza, poco consumida en Roma. Esta última opción es la más probable.
Otro asunto sobre el que existen discrepancias es sobre quiénes deben realizar el ayuno. ¿Toda la comunidad, la plebe, solo las matronas, las vírgenes y doncellas? En esta ocasión Tito Livio no es muy específico al respecto. Añadiendo que el ayuno es algo raro en el mundo religioso romano.

En origen quinquennale, después anual
Desde la institución del ayuno, en tiempos de la República, se realizaba cada cinco años, siendo quinquenal; pero Augusto, siendo riguroso en asuntos religiosos, lo reformó, haciéndolo anual.

Novendiale sacrum
El novenario sagrado fue instituido por el rey Tulio Hostilio como el mejor método para expiar ciertos prodigios de origen natural, como la lluvia de piedras. Nueve días marcados como feriae, en los que se prohíbe el trabajo y los litigios; todas actividades profanas. No se trata un festival fijo, sino eventual. Durante los nueve días se realizan sacrificios públicos.

Nota del autor
No se sabe exactamente cómo se vivía este festival, pero tenemos referencias de autores de época imperial que relatan como las gentes modestas y piadosas observaban el ayuno con cierta rigurosidad, aunque, a su vez, criticaban a no pocos honestiores que sí practicaban el ayuno de alimentos relacionados con los cereales, y por asociación, de vegetales de todo tipo –nada de productos de la tierra-, pero que consumían viandas exóticas que nada tuviesen que ver con Ceres, como carne de tortuga o faisanes.

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